Cómo funciona
Haces la lista de lo que debes: tarjetas, créditos de libre inversión, el préstamo del carro, compras a cuotas. Con un préstamo con garantía hipotecaria recibes el dinero para pagarlas todas y desde ese mes solo tienes una obligación, con una fecha de pago y una cuota que no cambia.
La garantía es lo que permite un plazo más largo y una tasa fija. Con HipoCash el plazo llega a 84 meses y el monto, hasta el 40% del valor comercial de tu vivienda.
Un ejemplo con números
Supón que debes $60.000.000 repartidos en tres tarjetas y un crédito de consumo, y entre todos pagas cada mes mucho más de lo que quisieras. Si los consolidas en HipoCash a 84 meses, la cuota de capital e intereses queda en unos $1.395.200, más los seguros de vida e incendio y terremoto.
Para saber si te conviene, suma lo que pagas hoy al mes en todas tus deudas y compáralo con esa cuota. Haz también la cuenta del costo total: más plazo baja la cuota, pero puede subir los intereses totales. La calculadora te muestra cuánto te prestan y la cuota con seguros.
Cuándo conviene y cuándo no
Conviene si
- Tus deudas tienen tasas altas, como las tarjetas de crédito, y la cuota total te está ahogando.
- Tienes ingresos estables para pagar una cuota fija durante años.
- Estás decidido a no volver a endeudarte con las tarjetas que pagues.
No conviene si
- El problema es que gastas más de lo que ganas cada mes: consolidar solo aplaza el problema y pone tu casa en juego.
- Tus deudas ya tienen tasas bajas o están por terminar.
- Tus ingresos son muy inciertos en los próximos meses.
Cómo hacerlo bien
- Haz la lista completa de deudas con saldo, tasa y cuota de cada una. Pide los saldos para pago total a cada entidad.
- Simula el monto y la cuota con tu casa como garantía.
- Paga todo con el desembolso y pide los paz y salvo.
- Baja los cupos de las tarjetas que dejes abiertas.
- Arma un colchón para emergencias: es lo que evita volver a la tarjeta.